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Injertos y reconstrucciones ligamentarias: tipos, recuperación y lo que todo paciente debe saber

  • fernandacarballar
  • 19 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

Las lesiones de ligamentos son comunes en deportistas, personas activas e incluso en accidentes domésticos o laborales. Cuando un ligamento se rompe parcial o totalmente, muchas veces no puede repararse por sí solo y es necesario un injerto o una reconstrucción ligamentaria para devolver estabilidad, movilidad y fuerza a la articulación afectada.


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¿Qué es una reconstrucción ligamentaria?


La reconstrucción ligamentaria es una cirugía en la que el ligamento dañado se reemplaza por un injerto, que puede provenir del propio paciente (autoinjerto) o de un donante (aloinjerto). Se realiza con frecuencia en lesiones como:


  • Ligamento cruzado anterior (LCA) en rodilla.

  • Ligamentos laterales del tobillo.

  • Ligamentos en el hombro o codo.


Tipos de injertos


  1. Autoinjertos


    • Se obtienen del propio paciente (por ejemplo, tendón rotuliano, isquiotibial o del cuádriceps).

    • Tienen bajo riesgo de rechazo y buena integración.


  1. Aloinjertos


    • Provienen de un donante.

    • Reducen el tiempo quirúrgico y evitan dolor en la zona donante.



¿Cuándo se recomienda una reconstrucción ligamentaria?


  • Rotura completa del ligamento.

  • Inestabilidad articular que afecta actividades cotidianas o deportivas.

  • Pacientes jóvenes o activos que desean volver al deporte.

  • Fallo de un tratamiento previo no quirúrgico.



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Beneficios de la cirugía


  • Recuperar la estabilidad de la articulación.

  • Disminuir el riesgo de nuevas lesiones.

  • Mejorar la fuerza y movilidad.

  • Retomar actividades físicas con confianza y seguridad.


Recuperación después de la reconstrucción ligamentaria


  • Estancia hospitalaria corta (muchas veces ambulatoria).

  • Uso de muletas o inmovilizador durante las primeras semanas.

  • Rehabilitación y fisioterapia para recuperar fuerza y rango de movimiento.

  • Tiempo de recuperación total: de 6 a 12 meses, según el tipo de lesión y actividad física.


Riesgos y cuidados


Aunque es una cirugía segura, pueden presentarse riesgos como infección, rigidez articular o lesión del nuevo injerto. Seguir al pie de la letra las indicaciones del especialista y el plan de rehabilitación es clave para el éxito del tratamiento.



Conclusión


Los injertos y reconstrucciones ligamentarias son procedimientos eficaces para restaurar la función y estabilidad de las articulaciones lesionadas. Un diagnóstico preciso, una cirugía bien realizada y una rehabilitación adecuada son fundamentales para lograr una recuperación completa.


Si tienes una lesión de ligamento y buscas una solución definitiva, acude con el Dr. Ariel Andrade, especialista en ortopedia y traumatología, quien podrá evaluar tu caso y ofrecerte el tratamiento más seguro y efectivo para que recuperes tu movilidad y calidad de vida.


 
 
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